Las alergias e intolerancias alimentarias afectan la forma en que el cuerpo procesa ciertos alimentos, pero sus mecanismos y gravedad son distintos.
• Las alergias alimentarias son respuestas del sistema inmunológico a proteínas específicas de un alimento. Incluso pequeñas cantidades pueden desencadenar síntomas graves, desde urticaria y problemas digestivos hasta anafilaxia, una reacción potencialmente mortal.
• Las intolerancias alimentarias, en cambio, no implican una respuesta inmune, sino una dificultad del organismo para digerir o metabolizar ciertos componentes, provocando síntomas digestivos como hinchazón, gases y diarrea, pero sin riesgo de reacciones severas.
Principales alergias alimentarias
Los alérgenos más comunes incluyen:
• Leche de vaca
• Huevo
• Frutos secos y cacahuetes
• Pescado y marisco
• Soja
• Trigo y otros cereales con gluten
• Sésamo, mostaza y otras semillas
El tratamiento consiste en la eliminación estricta del alimento desencadenante, evitando la contaminación cruzada y asegurando una dieta equilibrada con alternativas seguras.
Principales intolerancias alimentarias
Las intolerancias más frecuentes incluyen:
• Intolerancia a la lactosa: causada por un déficit de lactasa, dificultando la digestión de la leche y derivados. Puede tolerarse en pequeñas cantidades o mediante productos sin lactosa.
• Intolerancia al gluten (no celíaca): provoca molestias digestivas sin daño intestinal, y su manejo varía según la tolerancia individual.
• Intolerancia a la fructosa: afecta la absorción de este azúcar presente en frutas, miel y algunos alimentos procesados.
• Intolerancia a los FODMAPs: ciertos carbohidratos fermentables pueden generar síntomas en personas con síndrome de intestino irritable.
Pautas nutricionales clave
• En alergias, es esencial evitar totalmente el alérgeno y aprender a leer etiquetas para prevenir exposiciones accidentales.
• En intolerancias, se busca identificar el umbral de tolerancia sin eliminar innecesariamente alimentos, para mantener una dieta variada.
El manejo nutricional adecuado permite que las personas con alergias e intolerancias mantengan una alimentación equilibrada y segura, minimizando síntomas sin comprometer la calidad de vida.